Reseña de los modelos Carrera DIGITAL 132 y Evolution LaFerrari de CoMod ChrisArt
. N.º de artículo: 30681/27458 (amarillo) y 30665/27446 (rojo)
Datos técnicos:
Peso (vehículo completo con imanes): 107
gramosPeso (carrocería): 33
gramosLongitud, incluido el alerón: 149
mmDistancia entre ejes: 83
mmAnchura de vía (eje delantero): 61
mm. Ancho de vía (eje trasero): 61
mm. Otros datos: eje delantero continuo
. Sobre el vehículo:
Con algo de retraso, la última novedad del año 2013 llega a la pista de pruebas: el LaFerrari en su clásica combinación de colores rojos. Quienes ya tengan el Porsche 918 Spyder de uno de los packs de aniversario recibirán ahora un vehículo rival que encaja perfectamente con la temática. Al igual que el Porsche, el Ferrari del modelo real también cuenta con unHybrid sistema
de
propulsión. Chasis:
Aquí se aprecia elCarrera
diseño, ya clásico,
con un motor E200 montado en línea. En la parte delantera hay espacio suficiente para un eje delantero continuo. Para la iluminación delantera se utilizan componentes SMD, mientras que para la trasera se emplean LED clásicos con las conocidas protecciones negras. Destacan las llantas, realmente logradas, y, en particular, los detallados discos y pinzas de freno. El peso, de 73 gramos, me parece un poco elevado para mi gusto.
Aspecto y carrocería:
en un Ferrari de carretera rojo, como es lógico, hay muy pocos elementos impresos, pero la parte del techo, contrastada en negro y que se extiende más allá del motor, crea un atractivo contraste. Los retrovisores, que sobresalen mucho hacia fuera, son muy propensos a romperse; como esCarrera
habitual, se incluye otro par directamente como pieza de recambio. Hay aspectos positivos y negativos en lo que respecta a la figura del piloto: la cabina y el motor ficticio son multicolores y tienen un diseño muy atractivo, pero la figura del piloto, que da una impresión algo artificial, empaña la buena impresión general que, por lo demás, causa el modelo.
Prueba de conducción:
sobre el comportamiento en carretera con todos los imanes colocados, como suele ocurrir, hay poco que decir: los imanes atraen con fuerza el modelo hacia la pista, por lo que ya desde el arranque la acción es inevitablemente intensa. No hay margen de maniobra en las curvas; aquí el lema es «todo o nada». Sin embargo, una vez que se ha encontrado el ritmo adecuado, se pueden conseguir tiempos de vuelta bastante rápidos sin salirse de la pista.
Sin el imán trasero, los tiempos de vuelta disminuyen, pero a cambio el vehículo es mucho más controlable en las curvas. No obstante, en esta configuración, el agarre de los neumáticos ya alcanza en parte sus límites.
Sin ningún imán, el Ferrari acaba resbalando sin control. Quien prefiera este modo de funcionamiento tendrá que invertir, como mínimo, en otros neumáticos.
Un saludo,
Chris
. N.º de artículo: 30681/27458 (amarillo) y 30665/27446 (rojo)
Datos técnicos:
Peso (vehículo completo con imanes): 107
gramosPeso (carrocería): 33
gramosLongitud, incluido el alerón: 149
mmDistancia entre ejes: 83
mmAnchura de vía (eje delantero): 61
mm. Ancho de vía (eje trasero): 61
mm. Otros datos: eje delantero continuo
. Sobre el vehículo:
Con algo de retraso, la última novedad del año 2013 llega a la pista de pruebas: el LaFerrari en su clásica combinación de colores rojos. Quienes ya tengan el Porsche 918 Spyder de uno de los packs de aniversario recibirán ahora un vehículo rival que encaja perfectamente con la temática. Al igual que el Porsche, el Ferrari del modelo real también cuenta con un
propulsión. Chasis:
Aquí se aprecia el
Aspecto y carrocería:
en un Ferrari de carretera rojo, como es lógico, hay muy pocos elementos impresos, pero la parte del techo, contrastada en negro y que se extiende más allá del motor, crea un atractivo contraste. Los retrovisores, que sobresalen mucho hacia fuera, son muy propensos a romperse; como es
Prueba de conducción:
sobre el comportamiento en carretera con todos los imanes colocados, como suele ocurrir, hay poco que decir: los imanes atraen con fuerza el modelo hacia la pista, por lo que ya desde el arranque la acción es inevitablemente intensa. No hay margen de maniobra en las curvas; aquí el lema es «todo o nada». Sin embargo, una vez que se ha encontrado el ritmo adecuado, se pueden conseguir tiempos de vuelta bastante rápidos sin salirse de la pista.
Sin el imán trasero, los tiempos de vuelta disminuyen, pero a cambio el vehículo es mucho más controlable en las curvas. No obstante, en esta configuración, el agarre de los neumáticos ya alcanza en parte sus límites.
Sin ningún imán, el Ferrari acaba resbalando sin control. Quien prefiera este modo de funcionamiento tendrá que invertir, como mínimo, en otros neumáticos.
Un saludo,
Chris





