Informe de pruebas de CoMod Carrera 124 sobre el Carrera DIGITAL 132 Audi R18 n.º 2, las 24 Horas de Le Mans de 2011 y el n.º 1, los 1000 km de Spa (Art.Nr. 30618 y 30619)
. Datos técnicos:
Peso (vehículo completo con imanes): 102
gramos. Peso (carrocería): 30
gramos. Longitud, incluido el alerón: 147
mm. Distancia entre ejes: 93
mm. Ancho de vía (eje delantero): 62 mm
. Ancho de vía (eje trasero): 62
mm. Otros: Motor pequeño (como en los monoplazas de F1) y LED SMD.
El modelo original:
Desde el año 2000, Audi domina las carreras de resistencia: ha conseguido nada menos que 11 victorias absolutas en la clásica carrera de las 24 Horas de Le Mans. En 2011 debutó el Audi R18; por primera vez, Audi presentó en carrera un prototipo deportivo cerrado. Es cierto que el Bentley EXP Speed 8 también contaba con techo en aquella época, pero competía bajo la marca Bentley.
El modelo:
como es habitual en Audi, los diseños de los coches de carreras se parecen mucho entre sí. Ambas versiones solo se diferencian por los números de salida y el tamaño de las superficies negras. Se transmite bien la impresión sombría y agresiva del original; predominan las superficies negras y plateadas o cromadas. Estas últimas garantizan que el vehículo destaque razonablemente bien sobre la superficie, también negra, del circuito.
Lo que no se ajusta del todo al modelo original —por necesidad— es el saliente situado debajo de la aleta trasera. Debajo se encuentran el motor y la caja de cambios; al fin y al cabo, estas piezas tienen que alojarse en algún sitio.
La tecnología:
en general, el chasis presenta el diseño probado de segunda generación (D132-G2), aunque con dos excepciones:
En lugar del motor E200 habitual, se utiliza un motor más pequeño y estilizado, similar al que se emplea en los modelos de Fórmula 1. La razón es obvia: con el motor E200, el saliente necesario en la carrocería habría tenido que ser algo mayor. Así pues, en cuanto a la estética,
ha sido una buena decisión. También hay novedades en cuanto a la iluminación: los LED convencionales se han sustituido por componentes SMD. Estos se pueden instalar ocupando menos espacio, lo que a su vez hace que ya no se necesiten componentes de guía de luz. Al menos no en el Audi R18.
Prueba de conducción:
ante todo hay que decir que el carácter del motor determina también las características del vehículo. Como ya se sabe por los modelos de F1, el motor más pequeño ofrece una velocidad máxima enorme, pero se echa un poco en falta el famoso «par motor desde las bajas revoluciones». El resultado es que el pequeño Audi R18 es rapidísimo, pero resulta un poco delicado de controlar al límite y en las curvas. Los neumáticos ofrecen un agarre aceptable y tienen bastante «carne», lo que amortigua bastante las irregularidades del terreno durante la conducción.
Conclusión:
no soy un gran aficionado a los prototipos deportivos LMP, pero en este caso se ha recreado un coche de carreras de éxito con gran fidelidad al original. Sin embargo, para dominarlo con seguridad en el circuito se necesitan unas cuantas vueltas de entrenamiento. Pero una vez que te has acostumbrado a las características del vehículo, se consiguen tiempos por vuelta rápidos de forma constante.
Un saludo,
vuestro Chris
. Datos técnicos:
Peso (vehículo completo con imanes): 102
gramos. Peso (carrocería): 30
gramos. Longitud, incluido el alerón: 147
mm. Distancia entre ejes: 93
mm. Ancho de vía (eje delantero): 62 mm
. Ancho de vía (eje trasero): 62
mm. Otros: Motor pequeño (como en los monoplazas de F1) y LED SMD.
El modelo original:
Desde el año 2000, Audi domina las carreras de resistencia: ha conseguido nada menos que 11 victorias absolutas en la clásica carrera de las 24 Horas de Le Mans. En 2011 debutó el Audi R18; por primera vez, Audi presentó en carrera un prototipo deportivo cerrado. Es cierto que el Bentley EXP Speed 8 también contaba con techo en aquella época, pero competía bajo la marca Bentley.
El modelo:
como es habitual en Audi, los diseños de los coches de carreras se parecen mucho entre sí. Ambas versiones solo se diferencian por los números de salida y el tamaño de las superficies negras. Se transmite bien la impresión sombría y agresiva del original; predominan las superficies negras y plateadas o cromadas. Estas últimas garantizan que el vehículo destaque razonablemente bien sobre la superficie, también negra, del circuito.
Lo que no se ajusta del todo al modelo original —por necesidad— es el saliente situado debajo de la aleta trasera. Debajo se encuentran el motor y la caja de cambios; al fin y al cabo, estas piezas tienen que alojarse en algún sitio.
La tecnología:
en general, el chasis presenta el diseño probado de segunda generación (D132-G2), aunque con dos excepciones:
En lugar del motor E200 habitual, se utiliza un motor más pequeño y estilizado, similar al que se emplea en los modelos de Fórmula 1. La razón es obvia: con el motor E200, el saliente necesario en la carrocería habría tenido que ser algo mayor. Así pues, en cuanto a la estética,
ha sido una buena decisión. También hay novedades en cuanto a la iluminación: los LED convencionales se han sustituido por componentes SMD. Estos se pueden instalar ocupando menos espacio, lo que a su vez hace que ya no se necesiten componentes de guía de luz. Al menos no en el Audi R18.
Prueba de conducción:
ante todo hay que decir que el carácter del motor determina también las características del vehículo. Como ya se sabe por los modelos de F1, el motor más pequeño ofrece una velocidad máxima enorme, pero se echa un poco en falta el famoso «par motor desde las bajas revoluciones». El resultado es que el pequeño Audi R18 es rapidísimo, pero resulta un poco delicado de controlar al límite y en las curvas. Los neumáticos ofrecen un agarre aceptable y tienen bastante «carne», lo que amortigua bastante las irregularidades del terreno durante la conducción.
Conclusión:
no soy un gran aficionado a los prototipos deportivos LMP, pero en este caso se ha recreado un coche de carreras de éxito con gran fidelidad al original. Sin embargo, para dominarlo con seguridad en el circuito se necesitan unas cuantas vueltas de entrenamiento. Pero una vez que te has acostumbrado a las características del vehículo, se consiguen tiempos por vuelta rápidos de forma constante.
Un saludo,
vuestro Chris






